Cuenca es la tercera ciudad más grande de Ecuador y la segunda más importante de los Andes ecuatorianos después de Quito. También llamada la “Atenas de Ecuador”, en parte debido a su rica arquitectura, diversidad cultural y su promoción de expresiones artísticas, Cuenca es hogar tanto de un orgulloso patrimonio como de historia. Cada año, el 3 de noviembre, Cuenca recuerda su Día de la Independencia de la monarquía española. Todo el país se une a la celebración, por lo que el día se considera un feriado nacional. Si estás en camino a un increíble crucero por Galápagos, o si estás visitando la hermosa Cordillera de los Andes ecuatorianos, haz de Casa Gangotena en el magnífico casco antiguo de Quito tu base antes de partir hacia Cuenca. Sigue leyendo y sumérgete en la fascinante historia revolucionaria de Ecuador aprendiendo sobre la Independencia de Cuenca de la corona española.

Cómo empezó todo
La noticia de la independencia de Guayaquil se exparció rápidamente por todo el país y Cuenca supo que había llegado su momento de luchar. Un pequeño grupo de cuencanos se reunió e ideó un plan para crear un Consejo Abierto después de firmar su declaración de independencia. Sin embargo, después de un primer intento, estos mismos patriotas fueron reprimidos y tuvieron que encontrar más apoyo entre figuras poderosas antes de poder reclamar oficialmente su independencia. Se reunieron con el Gobernador de Cuenca, Antonio Díaz Cruzado, quien decidió apoyar la causa. Pero su nuevo plan fue descubierto y el Gobernador fue enviado a prisión en Quito. Después de que Díaz fuera derrocado, el alcalde de Cuenca, José María Vázquez de Noboa, tomó su lugar. Para su suerte, Vásquez de Noboa también estaba del lado de los revolucionarios y decidió idear un nuevo plan para tomar el poder militar de la ciudad.

Melissa Altamirano

Eduardo Silva

Carolina Escobar
PLANIFICA TU AVENTURA

Melissa Altamirano

Eduardo Silva

Carolina Escobar
¿Quieres más información?
La batalla por la Independencia de Cuenca
La mañana del 3, Vázquez de Noboa caminó con su guardia de 109 hombres hacia la Plaza de San Sebastián (hoy Plaza Calderón). Los patriotas – que ya habían sido informados sobre esto por el propio Vázquez de Noboa – ya estaban allí esperando, aunque con muy pocas armas y en menor número. Comenzó la escaramuza, pero al amanecer los rebeldes, que estaban en desventaja numérica, decidieron retirarse al barrio “El Vecino” – una ubicación más elevada desde la que podían ver todo el pueblo y esperar refuerzos. Justo cuando los patriotas consideraban retirarse, apareció el sacerdote del pueblo vecino de Chuquipata, Javier de Loyola, con refuerzos. Al caer la noche, habían logrado reagruparse, tomar la plaza y la sede militar, mientras la guardia real huía.

Una segunda lucha por la independencia
Sin embargo, la independencia recién obtenida de Cuenca no duró mucho. Dos meses después, el 20 de diciembre, una guardia española más fuerte y reorganizada se enfrentaría a los patriotas en batalla. Ese día, un pequeño número de revolucionarios mal armados perdería contra 600 soldados experimentados y bien armados en la Batalla de Verdeloma. Cuenca tendría que esperar hasta el 24 de mayo de 1822 (después de la batalla de Pichincha en Quito) para recuperar su independencia de los españoles una vez más.
Aunque su primera independencia no duró mucho, el resto del país pronto seguiría sus pasos.
Si te encuentras en Cuenca durante esta fecha, podrás participar en las celebraciones de la ciudad. Desfiles, exposiciones, conciertos y fiestas se llevarán a cabo por toda la ciudad. Pregunta a tu Experto en Viajes para más información y lee algunas de nuestras sugerencias sobre qué hacer en Cuenca. ¡Sin duda te enamorarás de esta ciudad andina!



