Si eres de los viajeros que ya han visitado Machu Picchu, o si simplemente buscas algo más allá de los destinos habituales como Lima o Cuzco, entonces es hora de descubrir un lado totalmente diferente del país. Las siguientes joyas ocultas en Perú ofrecen una experiencia más profunda y fuera de lo común, que puede ir desde ciudadelas en el bosque nublado y oasis desérticos hasta ciudades antiguas, cataratas y fuentes termales. Esta es la guía de los lugares a los que pocos turistas llegan, pero quienes lo hacen, definitivamente terminan encantados.
1. Kuélap: La Ciudadela Perdida
Ideal para: Viajeros aventureros, aficionados a la historia y cualquier persona que ya ha visitado Machu Picchu y quiere ser considerado un conocedor de los secretos escondidos en Perú.
Un resumen de lo más destacado
- Se considera una “fortaleza en las nubes” construida por los Chachapoyas o “guerreros de las nubes” en el siglo VI. Kuélap es una maravilla preincaica que incluso logra que Machu Picchu le preste atención.
- Cuenta con masivas casas circulares de piedra (más de 400), custodiadas por imponentes murallas de hasta 20 metros (60 pies) de altura.
- Se accede mediante un espectacular trayecto de 20 minutos en teleférico, con el cual te adentrarás en el brumoso bosque nuboso y te dejará boquiabierto con las vistas del valle.
Perspectiva general
Kuélap, que fue una próspera ciudad de unos 3.000 habitantes, se alza orgullosa a 3.000 metros (9.840 pies) sobre el nivel del mar. Sus enormes muros y su misterioso trabajo en piedra son indicios de una sociedad profundamente espiritual, con frisos decorativos de serpientes y felinos que aún suscitan debate entre los arqueólogos. Después de un periodo de restauración tras el derrumbe parcial de una pared, Kuélap reabrió sus puertas y puso esta joya oculta de Perú a disposición de los visitantes en 2023, con un acceso más controlado para preservar su frágil belleza.
Consejos de viaje
- Cómo llegar: Hay que volar a Chachapoyas y después conducir una hora hasta Nuevo Tingo. Desde allí, deberás subirte al teleférico y caminar o montar a caballo hasta la fortaleza.
- Reserva con antelación: La entrada está limitada a pequeños grupos diarios, por lo que se recomienda encarecidamente reservar con antelación.
- La mejor época para visitarlo: De mayo a septiembre para disfrutar de cielos despejados y tiempo seco. La estación lluviosa (de octubre a abril) aporta un ambiente brumoso y misterioso, además de cascadas crecidas cercanas.
- Qué llevar: Una mochila pequeña y ligera, buen calzado para caminar, agua, capas para el aire frío de la montaña y protección solar.
- Contrata a un guía local: Ellos traen la historia y mitología de Kuélap a la vida, convirtiendo los muros de piedra en historias fascinantes.
Para aquellos que exploran las regiones menos transitadas destacadas en nuestra guía de lugares para Visitar en Perú, Gocta es una visita obligada.

2. Caral: La ciudad más antigua de América
Ideal para: Amantes de la historia, aficionados a la arqueología y viajeros en busca de antiguos misterios fuera de lo común. Puntos extra si quieres presumir de haber caminado por la cuna de la civilización americana y uno de los lugares más singulares que visitar en Perú.
Un resumen de lo más destacado
- Se considera la “Madre de las civilizaciones andinas”. Caral tiene unos 5.000 años, lo que significa que es más antigua que los Olmecas y contemporánea del antiguo Egipto y Mesopotamia.
- Es un extenso yacimiento de la UNESCO de aproximadamente 626 hectáreas (1.548 acres) que cuenta con monumentales pirámides de piedra, plazas circulares hundidas y zonas residenciales que en su día albergaron a unas 3.000 personas.
- Se encuentra excepcionalmente bien conservada: Los enormes montículos que sirven de plataforma, las plazas comunales e incluso las flautas antiguas son indicios de ceremonias llenas de música.
Perspectiva general
Escondida en una terraza desértica seca con vistas al verde Valle de Supe, a unos 350 m (1.150 pies) sobre el nivel del mar, Caral es la ciudad más antigua conocida de América. Esta metrópolis desértica, que floreció aproximadamente entre el 2600 y el 2000 a.C., muestra una avanzada planificación urbana desarrollada siglos antes que los Incas. La falta de cerámica y el rico uso de tejidos de algodón, junto con el comercio marítimo y la agricultura, apuntan a una sociedad claramente pacífica y espiritual que valoraba la arquitectura, la música y los rituales por encima de la conquista.
Consejos de viaje
- Cómo llegar: Situado a unos 190 km (120 millas) al norte de Lima y a 23 km (15 millas) de la costa, a Caral se llega fácilmente mediante una excursión de un día o un viaje independiente en autobús. La carretera de Supe a Caral es accidentada pero pintoresca.
- Entrada y visitas: Abierto de 09:00 a 16:00 todos los días; es obligatoria la visita guiada (en español), que está incluida en el módico precio de la entrada (~15 soles peruanos/~4 dólares estadounidenses).
- La mejor época para visitarla: Acceso durante todo el año en un clima desértico costero. Las mañanas son templadas y las tardes soleadas. Ve temprano para evitar la niebla o el calor de la tarde.
- Qué llevar: Sombrero, protector solar, agua y calzado resistente para caminar por terrenos irregulares. Se recomienda llevar ropa ligera.
- Perspectiva: Los guías oficiales explican las plazas circulares, los instrumentos musicales y los tejidos tipo quipu, vitales para comprender la estructura espiritual y social de esta antigua civilización.

3. Huacachina: El Oasis del Desierto
Ideal para: Aventureros, cazadores de puestas de sol y viajeros en busca de un extravagante descanso en un oasis que se encuentra entre lo más destacado de la costa y el desierto de Perú.
Un resumen de lo más destacado
- Es el único oasis desértico natural de Sudamérica, una laguna de un verde intenso rodeada de imponentes dunas doradas.
- Es un popular centro de paseos en buggy, sandboarding, excursiones al atardecer y paseos en bote.
Perspectiva general
Este pequeño pueblo de unos 100 residentes permanentes, ahora repleto de viajeros, se encuentra en un valle de dunas de arena a unos 5 kilómetros (3 millas) de la ciudad de Ica. El sol y el calor durante todo el año hacen que sea perfecto tanto para la aventura como para la relajación. Huacachina, que en sus orígenes fue un balneario con aguas medicinales, se ha convertido en un lugar de ocio para mochileros y viajeros adictos a la adrenalina, sin perder su encanto desértico, sobre todo a la hora dorada. A pesar de su creciente popularidad, Huacachina sigue siendo una de las joyas ocultas de Perú.
Consejos de viaje
- Cómo llegar: Entre 4 y 5 horas en autobús o carro desde Lima. Numerosas excursiones de un día y de larga duración conectan Huacachina con otras atracciones cercanas.
- Las mejores actividades: Reservar un combo de buggy y sandboarding cerca de la puesta de sol. Si prefieres un ritmo más lento, alquila un bote en la laguna o sube por las dunas para disfrutar de unas vistas increíbles.
- Mantente seguro e hidratado: Lleva dinero en efectivo (el único cajero automático puede ser poco fiable), protector solar, agua en abundancia y gafas de sol.
- La mejor hora para visitarlo: El sol del desierto está presente todo el año, pero a última hora de la tarde es perfecto para contemplar la espectacular puesta de sol y evitar las horas más calurosas del día.
- Consejo de un experto: En Ica, el poblado más cercano, encontrarás fantásticas bodegas y destilerías de pisco que se pueden visitar y donde podrás realizar excursiones de degustación.

4. La catarata Gocta: Una maravilla en las nubes
Ideal para: Amantes de la naturaleza, de aventuras, de cascadas y cualquiera que anhele una dramática caminata a través del bosque nuboso hasta una de las cascadas ocultas más altas del mundo.
Un resumen de lo más destacado
- Con aproximadamente 771 metros (2.530 pies) de altura, Gocta es una de las cascadas de salto libre más altas del mundo. Es la tercera o la decimoctava más alta, dependiendo de si se cuentan o no los dos escalones.
- Cascada de dos niveles: Una primera caída de aproximadamente 540 metros (1.772 pies) y una segunda de aproximadamente 230 metros (754 pies).
- Rodeado de un exuberante bosque nuboso andino, con abundantes avistamientos de fauna (aves, orquídeas, monos) y un sendero empinado y variado que recompensa el esfuerzo físico con vistas épicas.
Perspectiva general
Escondida en la región amazónica del norte de Perú, cerca de Chachapoyas, la catarata Gocta consta de dos espectaculares cascadas escalonadas que fluyen hacia abajo a través de un frondoso bosque nuboso. Aunque los lugareños conocían la existencia de la catarata desde hace siglos, las temibles leyendas de una sirena resguardada por serpientes mantuvieron alejados a los forasteros hasta que una expedición alemana la dio a conocer a todo el mundo a principios de la década del 2000. Hoy en día, la catarata Gocta es un impresionante ejemplo de naturaleza inmaculada y una de las mayores joyas ocultas de Perú.
Consejos de viaje
- Cómo llegar: Deberás viajar a Chachapoyas (vuelo vía Jaén o autobús nocturno), luego dirigirte a Cocachimba o San Pablo vía colectivo o mototaxi, a unos 40-60 minutos. Se necesita entrada y guía.
- Recorrido y duración: Una ruta moderada de 5-7 horas de ida y vuelta por terreno mixto. Elije la ruta de Cocachimba o el bucle de San Pablo, más largo. Hay caballos disponibles para parte del camino.
- Entrada y costos: Las entradas suelen incluir guía y cuestan unos 10-20 soles peruanos, que se pagan en efectivo en el pueblo.
- La mejor época para visitarla: La estación lluviosa (noviembre-abril) maximiza el caudal de agua (además de decenas de cascadas estacionales adicionales a lo largo del camino); la estación seca (mayo-octubre) ofrece condiciones de senderismo más seguras y despejadas.
- Qué llevar: Botas resistentes, chubasquero, protector solar, refrigerio, agua, bastón, dinero en efectivo para viajes (no hay cajeros automáticos en los pueblos de la ruta).

5. Chan Chan: La mayor metrópolis de Adobe, sin excepción
Ideal para: Amantes de la historia, fanáticos de la arquitectura y viajeros que quieren explorar vastas y antiguas ruinas fuera de la ruta típica de Perú. Además, podrás presumir de haber visitado la ciudad de adobe más grande del mundo, ¡una de las joyas ocultas más interesantes de Perú!
Un resumen de lo más destacado
- Es la mayor ciudad de adobe del mundo, con una superficie de 20 km2 (7,7 millas cuadradas) y un denso núcleo urbano de unos 6 km2 (2,3 millas cuadradas).
- Fue construido entre los años 850 y 1470 d.C. por la cultura Chimú, que dominó una franja de 965 kilómetros (600 millas) del norte de Perú antes de la conquista Inca.
- Cuenta con diez enormes ciudadelas amuralladas, cada una de las cuales alberga plazas, almacenes, plataformas funerarias y edificios administrativos. Sólo unas pocas (como el palacio Tschudi) han sido restauradas y pueden visitarse.
- Se aprecian elegantes tallados en relieve de peces, pájaros, olas y mamíferos marinos que decoran muchas paredes, reflejando la profunda conexión de los chimú con el océano y su dominio del riego.
Perspectiva general
A sólo 5 km (3 millas) de la ciudad de Trujillo, Chan Chan fue la capital del Imperio Chimú. Construida enteramente con ladrillos de adobe en el desierto costero, esta extensa metrópolis contaba con diez ciudadelas amuralladas, pasadizos en forma de laberinto y plazas ornamentadas. Con una población estimada entre 30.000 y 60.000 habitantes, su escala y planificación urbana rivalizaban las de cualquier ciudad precolombina del hemisferio. A pesar de la conquista inca y el saqueo español, gran parte de su arquitectura de adobe permanece intacta, aunque los esfuerzos de conservación son esenciales para combatir la erosión provocada por los vientos costeros, las lluvias ocasionales y los fenómenos de El Niño.
Consejos de viaje
- Cómo llegar: Desde Lima, vuelo (35 minutos) o autobús (8 a 10 horas) a Trujillo. A continuación, hay que tomar un breve autobús de 30 minutos o un taxi de 2 dólares hasta Chan Chan.
- Entrada y visitas: Abierto de martes a domingo, de 9.00 a 16.00 horas. La entrada cuesta unos 10 soles peruanos (unos $3). Se recomienda contratar un guía oficial (unos 60 soles, $18), ya que la señalización en el interior es mínima.
- La mejor época para visitarla: El invierno costero (de junio a agosto) trae temperaturas más frescas y cielos despejados. El verano (de noviembre a abril) es más cálido, ventoso y puede haber chubascos ligeros. Las visitas a primera hora de la mañana ayudan a combatir el calor.
- Qué llevar: Sombrero para el sol, protector solar, agua, calzado resistente para caminar sobre superficies irregulares de adobe. Lleva dinero en efectivo para la entrada, el guía y los refrigerios, ya que no hay cajeros automáticos en el lugar.
- Perspectiva local: Comienza por el museo de la ciudad para hacerte una idea de cómo está configurada antes de explorarla. Los guías pueden explicarte las funciones de la ciudadela, los sistemas de riego, el simbolismo del relieve y los esfuerzos de conservación.

6. Isla de los Monos, Iquitos
Ideal para: Amantes de la vida salvaje, viajeros éticos y cualquiera que alguna vez haya soñado con experimentar monos vagando libremente a su alrededor. Esta es una elección perfecta entre todas las joyas ocultas de Perú para aquellos visitantes con conciencia ecológica que quieran apoyar verdaderos esfuerzos de rescate y rehabilitación en la Amazonía peruana.
Un resumen de lo más destacado
- Es una isla forestal de 450 hectáreas (1.112 acres) a sólo 30 km (19 millas) de Iquitos. Es el hogar de monos rescatados que viven en un entorno libre de jaulas.
- Alberga al menos siete especies, entre ellas monos lanudos, aulladores, capuchinos, tití, saki, araña y tití pigmeo.
- La visita incluye comidas, paseos guiados por la naturaleza y posibles avistamientos de otras criaturas fascinantes como perezosos, aves, delfines y tortugas, lo que hace de este lugar un sitio destacado entre los lugares de moda en Perú.
- Se trata de un éxito de conservación y educación que consiste en la rehabilitación, reforestación y liberación constante de primates sanos en su hábitat natural.
Perspectiva general
La Isla de los Monos nació en 1997 como un refugio para monos amazónicos huérfanos y víctimas del tráfico. Hoy en día, esta exuberante isla fluvial es un próspero santuario, con árboles frutales plantados para los animales y una creciente comunidad que trabaja para devolverles su independencia. Los monos se acercan a menudo a los visitantes (algunos incluso se suben a los hombros) y muchos deambulan libremente por las copas de los árboles. Los paseos guiados por senderos forestales revelan una flora fascinante, perezosos descansando y el encuentro de los ríos Nanay y Amazonas en las cercanías.
Consejos de viaje
- Cómo llegar: Los barcos salen del puerto de Bellavista-Nanay (a 15 minutos del aeropuerto). Las lanchas rápidas tardan aproximadamente 1 hora; los barcos más lentos, un poco más.
- Entrada y visitas: La entrada cuesta 50 soles para los extranjeros (~ USD $15), con refrigerio o almuerzo a menudo incluidos en los paquetes de excursiones de un día. Los guías suelen estar incluidos y son excelentes para avistar fauna.
- La mejor época para visitarlo: Todo el año. Las mañanas son animadas, el calor del mediodía ralentiza la actividad y las tardes ofrecen monos activos y la posibilidad de avistar delfines de río.
- Qué llevar: Pantalones largos y calzado resistente para los senderos de la selva. Lleva protector solar pero, si es posible, intenta prescindir de repelentes de insectos y perfumes para proteger a los animales. Lleva agua y dinero en efectivo. No hay cajeros automáticos.
7. Bahía El Ñuro, Piura
Ideal para: Amantes de la vida salvaje, aficionados al snorkel, viajeros con conciencia ecológica y cualquiera que anhele un suave encanto costero con algunos encuentros marinos bastante encantadores. Una de las joyas ocultas de Perú, sobre todo para los que sueñan con nadar junto a tortugas marinas.
Un resumen de lo más destacado
- Una encantadora bahía a unos 23 kilómetros (14 millas) al sur de Máncora, enmarcada por arenas doradas y escarpados acantilados.
- Frecuentado por tortugas marinas verdes que nadan y se alimentan cerca del muelle. ¡Este es uno de esos lugares en Perú que es perfecto para que los turistas naden con tortugas marinas! ¡Por favor, asegúrate de mantener una distancia de al menos 1,5 metros (5 pies) de estas criaturas mágicas!
- Una tranquila comunidad pesquera con aguas cristalinas, pequeñas embarcaciones en los alrededores y una belleza natural intacta.
Perspectiva general
Escondido en la costa del Pacífico norte de Perú, en la región de Piura, El Ñuro es a la vez un tranquilo pueblo de pescadores y un santuario de la fauna marina. Más allá de su pintoresca playa y su rústico embarcadero, esta bahía es un punto de mucha actividad de tortugas marinas, hasta el punto que los lugareños y los grupos conservacionistas dan mucha importancia a la protección de las tortugas marinas verdes que se reúnen aquí durante todo el año. Las tranquilas y apacibles condiciones para practicar snorkel lo convierten en el lugar ideal para quienes buscan disfrutar del mundo submarino. Aquí no hay complejos turísticos ostentosos, sólo auténticas vibraciones costeras, una cálida comunidad y un enfoque orientado a la conservación.
Consejos de viaje
- Cómo llegar: Ubicado a unos 145 kilómetros (90 millas) al norte de Piura o 23 kilómetros (14 millas) al sur de Máncora. Se puede llegar en bus o colectivo por la Panamericana Norte y luego en taxi o moto.
- Las mejores actividades: Practicar snorkel o nadar con tortugas desde una pequeña embarcación, pasear por la playa de arena o disfrutar de un plato de mariscos frescos junto al océano.
- La mejor época para visitarlo: Todo el año, con mar en calma la mayoría de los días. El verano (diciembre-marzo) es más cálido, mientras que el invierno (junio-agosto) trae suaves brisas costeras.
- Qué llevar: Equipo de snorkel, protector solar que no dañe los arrecifes, sombrero, sandalias resistentes o calzado para el agua, agua en abundancia y dinero en efectivo. No hay cajeros automáticos.
8. Leymebamba y el Museo de las Momias
Ideal para: Amantes de la arqueología, aficionados a la historia cultural y viajeros intrépidos que buscan encuentros enigmáticos pero enriquecedores con la civilización Chachapoya de Perú.
Un resumen de lo más destacado
- Un museo que alberga más de 200 momias Chachapoya (además de artefactos funerarios), recuperadas de tumbas en acantilados de la cercana Laguna de los Cóndores.
- Diseñado cuidadosamente con cinco salas de exhibición (que incluyen espacios arqueológicos, etnográficos y educativos), situado en un terreno ajardinado a las afueras de Leymebamba.
- Las momias están impecablemente conservadas. Los visitantes podrán verlas envueltas en tejidos, con rostros cosidos que ofrecen una visión sorprendente de las prácticas funerarias.
- El museo forma parte de una historia más amplia: La zona arqueológica de la Laguna de los Cóndores, con mausoleos en acantilados y paisajes sagrados sobre un lago de bosque nuboso.
Perspectiva general
Situado a unos 2.200 m (7.200 pies) de altitud en el pintoresco valle de Utcubamba, Leymebamba alberga un museo gestionado por la comunidad que abrió sus puertas en el año 2000 para conservar un tesoro de momias y reliquias chachapoyas rescatadas de las tumbas del acantilado de la Laguna de los Cóndores (más información sobre este lugar en los siguientes lugares únicos que visitar en Perú). Estos mausoleos, ocultos durante siglos, revelaron asombrosos descubrimientos a mediados de la década de 1990, incluyendo cuerpos espectacularmente bien conservados que habían sido envueltos en textiles y estaban rodeados de cerámica, quipus y figurillas de madera. El diseño cuidadoso del museo - cinco salas dedicadas a la arqueología, la etnografía y la educación - ofrece una visión envolvente de la vida y las creencias andinas preincaicas, y lo convierte en un lugar destacable entre las joyas ocultas de Perú.
Consejos de viaje
- Cómo llegar: Desde Chachapoyas, los minibuses se dirigen a Leymebamba (aproximadamente 1 hora y 45 minutos). El museo está a unos 2,5 km (1,5 millas) cuesta arriba desde el pueblo, por lo que se recomienda tomar un taxi.
- Entrada y visitas: Abierto aproximadamente de 10 AM–4:30 PM. La entrada cuesta unos 15 soles peruanos (~USD $4,50). Se pueden encontrar guías de habla inglesa que mejoran la experiencia.
- La mejor época para visitarlo: La estación seca (junio-septiembre) ofrece cielos más despejados durante el viaje; el tiempo en las tierras altas puede variar durante todo el año, así que hay que vestirse con capas.
- Qué llevar: Protección solar, agua, calzado resistente para caminos irregulares y dinero en efectivo. No hay cajeros automáticos.
- Información local: Combina tu visita con una excursión a pie (o a caballo) a la Laguna de los Cóndores y sus mausoleos en los acantilados.
- Ideal para: Viajeros intrigados por los antiguos misterios andinos, la preservación arqueológica y los atmosféricos paisajes de montaña.

9. Laguna de los Cóndores: Una maravilla arqueológica
Ideal para: Caminantes aventureros, aficionados a la arqueología y viajeros deseosos de descubrir emocionantes sitios funerarios prehistóricos lejos de la ruta turística. Perfecto para aquellos que quieran una auténtica exploración andina junto con algún espectáculo impresionante al borde del acantilado.
Un resumen de lo más destacado
- Lago remoto de bosque nuboso de unos 3 km (1,9 millas) de largo y 1 km (0,6 millas) de ancho, situado a 2.600 m (8.500 pies) de altitud.
- Cuenta con el acantilado Chullpas (mausoleos) enclavado a unos 100 m (330 pies) sobre el agua, construido por los chachapoyas y reutilizado por los incas.
- Lugar de un importante descubrimiento entre 1996 y 1997: Más de 200 momias, quipus, textiles, cerámicas y artefactos de madera que ahora se encuentran en el Museo de Leymebamba como se mencionó anteriormente.
Perspectiva general
La Laguna de los Cóndores, también llamada Laguna de las Momias, se encuentra en las profundidades de los remotos Andes, cerca de Leymebamba. Está enmarcada por empinadas laderas cubiertas de bosques nubosos y acantilados salpicados de mausoleos de Chachapoya, pequeñas torres sepulcrales excavadas en salientes rocosas que dominan el sereno lago. Descubierto por los lugareños en 1996, el yacimiento reveló más de 200 momias muy bien conservadas envueltas en tejidos, acompañadas de artefactos ceremoniales. Algunas de estas momias se exhiben hoy en día en el Museo de Leymebamba. La caminata hasta el yacimiento requiere un esfuerzo físico considerable, con senderos que ascienden hasta los 3.800 m (12.500 pies), pero los visitantes reciben como recompensa una belleza sin igual y una profunda conexión con el pasado.
Consejos de viaje
- Cómo llegar: Viaje de Chachapoyas a Leymebamba en autobús (unas 2 horas). Desde allí, inicia la caminata. Suelen ser 9-10 horas hasta el lago. Se puede ir a caballo.
- Recorrido y duración: Se trata de una ruta a pie (o a caballo) de un día entero por diversos paisajes. Algunas excursiones incluyen pasar la noche en cabañas sencillas junto al lago.
- Entradas y excursiones: Las excursiones guiadas son esenciales. Incluyen entradas, caballos/mulas, cabañas, comidas y transporte. Las excursiones de varios días rondan los S/700 (~ USD $190).
- La mejor época para visitarlo: Mayo-octubre (estación seca) ofrece senderos más despejados y un terreno más seguro. La estación lluviosa trae consigo senderos resbaladizos y nubes.
- Qué llevar: Bastón de trekking, chaqueta impermeable, capas de ropa, botas de montaña resistentes, agua, refrigerios, binoculares y dinero en efectivo. Se recomienda llevar un saco de dormir en caso de que preveas acampar.

10. Termas y Cascada Quishuarani, Lares
Ideal para: Excursionistas que buscan tomarse con calma sus excursiones, buscadores de bienestar, amantes de la cultura y cualquiera que anhele un relajante baño y un descanso panorámico a lo largo del Camino de Lares.
Un resumen de lo más destacado
- Siete piscinas termales en terrazas, con temperaturas que oscilan los 35 y 43°C (95 y 110°F), a la sombra del impresionante telón de fondo de verdes montañas andinas.
- Cascada de Quishuarani (Qanchis Paccha): una serie de siete mini cascadas alimentadas por la escorrentía glaciar, escondidas en una zona protegida resguardada por una comunidad local.
- Ambiente natural y comunitario: los baños termales sencillos, los vestuarios compartidos y los refrigerios saludables que venden los lugareños hacen de esta joya oculta de Perú una experiencia auténtica y discreta.
Perspectiva general
Escondidos en el exuberante Valle de Lares (que forma parte del Valle Sagrado de los Incas), los Baños Termales de Lares ofrecen una pausa de felicidad natural a todos los visitantes con sus múltiples piscinas minerales calientes alimentadas por manantiales geotérmicos. Es el lugar donde las piernas cansadas se encuentran con aguas curativas, todo ello en un valle de espectaculares picos andinos. Cerca de allí, la cascada Quishuarani, también llamada Siete Cataratas, cae suavemente a través de los acantilados del bosque nuboso, añadiendo un refrescante toque de magia al día. Ambas suelen formar parte de la ruta de Lares, de 3 a 5 días de duración, pero también pueden visitarse de forma independiente desde Cuzco. A pesar de la calidez de sus aguas termales, es uno de los lugares más frescos de Perú.
Consejos de viaje
- Cómo llegar: Las opciones incluyen itinerarios guiados de senderismo a Lares o excursiones independientes de un día -a menudo en carro compartido o colectivo desde Cuzco hasta los baños, con un trayecto de 1 a 2 horas desde Calca.
- La mejor secuencia: Sumérgete primero en las aguas termales para aliviar los dolores; después camina de 30 a 60 minutos hasta el comienzo del sendero de la cascada Quishuarani y pasea por sus piscinas en cascada.
- Entrada y ambiente: Una módica tarifa (de 3 a 10 soles/~USD $1-3) permite acceder a las piscinas y a los senderos de las cascadas. Instalaciones rústicas, sólo en efectivo. Los lugareños venden refrigerios y truchas de agua dulce.
- La mejor época para visitarlo: De mayo a octubre (estación seca) garantiza senderos claros y pintorescos y agua de manantial constante. La nubosidad vespertina puede empezar en los meses más húmedos.
- Qué llevar: Traje de baño, toalla, sombrero, agua, dinero en efectivo y refrigerios ligeros. Recomendamos calzado cómodo para terrenos irregulares. Toalla de secado rápido y ropa de recambio para después del baño.
Cómo visitar estos lugares con seguridad y comodidad
Para visitar estas diez joyas ocultas de Perú con seguridad y comodidad, es esencial planificar teniendo en cuenta la logística, el terreno y el clima.
Por eso te recomendamos que empieces por comprobar las rutas de transporte con antelación, ya que muchas requieren pasar por pueblos pequeños, subirse a colectivos o incluso montar a caballo. Además, es aconsejable prever un horario flexible y contratar guías locales por motivos de seguridad y conocimiento.
En los lugares de gran altitud, como Kuélap, la Laguna de los Cóndores y Leymebamba, asegúrate de mantener el ritmo, hidratarte y vestirte en capas para adaptarte a las fluctuaciones del tiempo en la montaña. En zonas remotas o rústicas como Gocta, la Isla de los Monos y El Ñuro, lleva dinero, agua, refrigerios y protección solar, ya que los servicios y cajeros automáticos son escasos.
El calzado es fundamental: lleva botas de montaña resistentes para las caminatas y sandalias con buen agarre o calzado para el agua para lugares como Huacachina y Lares. Si es posible, evita las épocas de lluvia, cuando los senderos pueden estar resbaladizos (sobre todo en los bosques nubosos), aunque el ambiente brumoso puede aumentar el encanto. Por último, respeta todas las normas de conservación y mantén una distancia prudente con la fauna salvaje, evita el uso de repelentes cerca de animales sensibles y apoya a las comunidades locales contratando a operadores turísticos éticos y comprando productos locales.


