El espíritu de exploración
¿Cómo debe ser, ser el primero en encontrar una estrella en el firmamento, entre un mar de estrellas? ¿Ser el primero en descubrir un nuevo lugar en la Tierra? Una montaña que nadie haya escalado antes. Un acantilado, una bahía, un volcán, un desierto, un bosque, un río que ningún ojo haya visto jamás. Algo que no se haya mencionado en los libros de historia. ¿Ser el primero en dejar sus huellas en una playa que nunca antes ha sido pisada por ningún otro ser humano? ¿O ser el primero en sentir, con la punta de los dedos, el agua fresca de un océano que nunca antes se ha atravesado? ¿Ser capaz de nombrar un lugar y saber que lo has situado permanentemente en el mapa? Ha nacido un descubrimiento y el mundo nunca volverá a ser el mismo.

Un encuentro fortuito
Ese debió ser el caso un día accidental en el año 1535, cuando el barco del Fray Tomás de Berlanga se detuvo en un misterioso archipiélago en medio de la nada. En su camino para resolver una disputa entre los conquistadores Francisco Pizarro y Diego de Almagro, su barco se vio obligado a parar debido a los fuertes vientos y corrientes que lo habían desviado de su rumbo. Por pura coincidencia, Fray Tomás de Berlanga, el obispo de Panamá en ese momento, encontró este lugar mágico pero inhóspito y lo llamó "El Encantado", un adjetivo que siempre se ajustaría a la asombrosa complejidad de este lugar. En un siglo en el que el mundo estaba siendo moldeado, dibujado y dividido, las Islas Galápagos finalmente encontraron su camino en la historia. Aunque su propia historia (geológica) había estado en curso durante millones de años antes de eso, el papel que jugarían las Galápagos en un descubrimiento posterior y más crucial tendría que esperar hasta la llegada del científico y explorador Charles Darwin.

El aventurero interior
A los exploradores y descubridores de antaño les habrá resultado difícil explicar la emoción, el entusiasmo, el miedo a lo desconocido, la sorpresa cuando se rompen paradigmas y se hacen añicos creencias. Sin embargo, aunque pueda parecer que todos los lugares del mundo han sido descubiertos, no es necesariamente así. Los exploradores modernos están constantemente a la búsqueda de algo nuevo, algo que nunca se haya visto antes, o una nueva forma de ver algo que ya se ha visto muchas veces. Quizá no sea el objeto observado, sino el sujeto que observa. ¿No somos todos una versión diferente de nosotros mismos cada día? Cada uno de nuestros diferentes yoes observa el mundo con ojos diferentes cada día. Seguramente yo seré el único yo en un lugar concreto, en un día concreto, dejando mis huellas en un camino de tierra que serán borradas por el viento a la mañana siguiente. Nadie lo habrá visto a través de mis ojos, mis sentimientos y mi realidad. Nadie sabrá lo que ese lugar significaba realmente para mí. Y ese mismo lugar habrá adquirido un nuevo significado después de años de cambios, experiencias y la vida que haya podido pasar. Será todo un nuevo descubrimiento.
Es una idea abstracta que puede resultar difícil de comprender, pero todos llevamos dentro espíritus curiosos y creativos que anhelan descubrir y ser descubiertos. Encontrar algo nuevo en un lugar o en una persona es sólo un reflejo de algo nuevo que encontramos en nosotros mismos. Al descubrir el mundo, al salir de nuestra zona de confort, nos descubrimos a nosotros mismos.

Melissa Altamirano

Eduardo Silva

Carolina Escobar
PLANIFICA TU AVENTURA

Melissa Altamirano

Eduardo Silva

Carolina Escobar
¿Quieres más información?
Descubre las Galápagos
Explora playas de arena blanca, acantilados rocosos, túneles de lava escondidos, aguas turquesas llenas de vida, pájaros en cada rincón. Cada paso del camino durante su La aventura en Galápagos se sentirá como un descubrimiento asombroso. Nadie habrá pisado antes esa playa, nadie habrá sentido las corrientes de agua dulce como tú, ningún Galápagos albatros habrá sido admirado de la misma manera que tú lo admiras, y nadie habrá sentido una conexión pacífica con una tortuga marina de Galápagos como la que habrás sentido por una fracción de segundo cuando miró directamente a tus ojos. Las Galápagos pudieron haber sido descubiertas hace años por Fray Tomás de Berlanga, pero están esperando pacientemente a que las descubras tú. Y créeme cuando digo esto: descubrirás las Islas Galápagos, pero también te descubrirás a ti mismo a través de ellas. Observa el mundo con nuevos ojos y lo verás por primera vez, cada vez. Ese es el verdadero significado del descubrimiento.



