ADVERTENCIA PARA EL LECTOR: La siguiente publicación contiene imágenes gráficas que representan el comportamiento de la vida salvaje en Galápagos. Se recomienda la discreción del espectador.
Galápagos es realmente un paraíso natural mágico. De vez en cuando, si tienes mucha suerte, ¡tiene cosas increíbles bajo la manga que esperan para fascinar a cualquiera que decida visitar estas hermosas islas! Lo hemos visto antes y lo volvimos a ver recientemente: ¡ el nacimiento de una cría de león marino en Galápagos!
Un nuevo día comienza
En este magnífico día, el Santa Cruz II se encontraba anclado en el sitio de visitantes de Puerto Egas, en la Isla Santiago. La primera actividad en este sitio fue hacer snorkel, y todos nuestros huéspedes y guías lo pasaron genial explorando el mundo submarino de Galápagos. Teníamos tortugas marinas nadando a nuestro alrededor, así como algunos leones marinos juguetones que se acercaron nadando y deleitaron a nuestros huéspedes con su curioso comportamiento. Nos rodeaban muchos peces. Después de esta actividad, hicimos una caminata por la tarde, de dificultad media, por senderos fáciles y terreno irregular cubierto de rocas de lava.
El espectáculo
Para esta actividad en particular, formé parte del 3er grupo de excursión (recuerde: las normas El Parque Nacional Galápagos las normas exigen al menos un guía naturalista por cada máximo de 16 participantes).
Mientras que los dos primeros grupos decidieron girar a la izquierda al llegar a la bifurcación del sendero, mi grupo giró a la derecha.
Sin embargo, nuestro Guía Naturalista decidió quedarse con el león marino, pues era evidente que algo especial estaba sucediendo. Nuestra paciencia se vio recompensada cuando, tras estar allí unos 20 minutos, ¡pudimos presenciar un evento fantástico! Resultó que este león marino en particular, que se comportaba de forma bastante "extraña", era una orgullosa madre leona marina, ¡y tuvimos la suerte de presenciar el nacimiento de su recién nacida cría!

El halcón curioso

La Halcón de Galápagos permanecía inmóvil, observando con atención mientras una leona marina preñada comenzaba a dar a luz. Su presencia añadió una dosis palpable de tensión al momento. ¿Estaba simplemente curioso... o acechaba con hambre? Estábamos a punto de averiguarlo. La escena que siguió fue impactante: fuimos testigos del nacimiento, un proceso crudo y visceral, mucho más sangriento de lo que había imaginado. La intensidad del momento nos dejó en completo silencio.
Tras el nacimiento de su cría, la madre comenzó a limpiarla instintivamente y, en cuestión de segundos, logró retirar la placenta de su cabeza. Fue en ese momento que la cría comenzó a respirar y a moverse. Fue sorprendente lo rápido que el león marino recién nacido se incorporó, y también me impactó un poco la brusquedad con la que la madre trataba a su cría. Pero en cuestión de minutos, ya estaban muy juntos y creando un vínculo. También me sorprendió lo bien educados y respetuosos que fueron los niños del grupo mientras presenciábamos este increíble momento: ninguno gritó ni hizo ningún movimiento brusco. De hecho, nadie habló ni se movió durante toda la escena. ¡Todos estábamos atónitos por la suerte de presenciar este espectacular milagro de la vida! Incluso el halcón se quedó atónito, ya que no se movió ni un segundo; simplemente se fue volando al final. ¡Al final, pudimos ver a dos miembros de nuestra lista de las 15 especies icónicas de Galápagos !

Melissa Altamirano

Eduardo Silva

Carolina Escobar
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