Tras años explorando muchas de las rutas de senderismo alrededor de Cusco, he llegado a apreciar lo que hace única a cada una, y espero que este artículo ayude a otros a planificar su propia aventura por el Camino Inca a Machu Picchu. Y permítanme comenzar con un aviso personal: no negaré que el Camino Inca es muy especial, incluso si es que debes caminar rodeado de muchísima gente, acampar en los mismos lugares que ellos y seguir un estricto conjunto de reglas. Al final del día, la satisfacción personal y la incomparable sensación de llegar a Machu Picchu a pie son realmente fascinantes.

Pero hay algo que casi nadie te dice: el Camino Inca desde Cusco no es el único camino que vale la pena recorrer. De hecho, muchas de las rutas alternativas de Perú son igual de espectaculares, y algunas incluso más. Estas no son una “segunda opción” cuando no consigues un permiso para recorrer el Camino Inca. De hecho, son viajes increíbles por sí mismos, con paisajes, culturas y experiencias que simplemente no encontrarás en el clásico Camino Inca de Perú.

Para contextualizar, el Camino Inca es solo una sección de la vasta Capac Ñan, la antigua red de caminos inca que se extendía por Perú, Ecuador, Colombia, Bolivia, Chile y Argentina, abarcando una superficie de más de 25.000 kilómetros (15.500 millas). El sendero del Camino Inca a Machu Picchu desde Cusco tiene apenas unos 42 kilómetros (26 millas) de longitud y sirve de enlace entre la hermosa ciudad del altiplano y la famosa ciudadela de Machu Picchu. Pero existen innumerables senderos y caminatas que te permiten experimentar el espíritu de los Andes de maneras igualmente impresionantes y gratificantes.

Con tantos senderos increíbles para elegir, permíteme mostrarte algunos de mis favoritos personales; cada uno de los cuales ofrece su propia forma de experimentar la magia de los Andes peruanos .

Caminata por el Camino Inca a Machu Picchu: Excursionistas caminando cerca de un lago a gran altitud rodeado de montañas nevadas en Cusco, Perú.
Dos excursionistas exploran las majestuosas tierras altas de Cusco, Perú

Salkantay

Creo que puedo decir por experiencia propia que Salkantay es una de las alternativas más impresionantes al clásico Camino Inca a Machu Picchu. En el sendero Salkantay, cruzarás los altos Andes, bosques nubosos y exuberantes valles subtropicales camino a Machu Picchu . El punto más alto de la caminata es el Paso Salkantay, a unos 4.600 metros (15.090 pies) sobre el nivel del mar y el más bajo es el pueblo de Aguas Calientes, a 2.040 metros (6.693 pies) sobre el nivel del mar.

Al descender por el Paso Salkantay, el cambio de paisaje es realmente drástico. En la cima, el aire es escaso, hay poca vegetación y el panorama está dominado por lagos turquesas de gran altitud y montañas nevadas. A medida que desciendes, el aire se vuelve más fresco, los árboles crecen más altos y frondosos y el canto de los pájaros llena el bosque. Con suerte, incluso podrás avistar al icónico gallito de las rocas, ave nacional del Perú, especialmente en las zonas húmedas del bosque. Continuando el descenso, los aromas a fruta madura y a plantaciones de café comienzan a impregnar el aire de la montaña. Antes de llegar a Aguas Calientes, caminarás junto al río que golpea contra las enormes rocas del cañón, mientras a lo lejos las cálidas luces del pueblo comienzan a brillar, dándote la bienvenida al final de un viaje inolvidable.

Dependiendo de tu preferencia, puedes personalizar esta alternativa alojándote en uno de los lugares de acampada a tu elección, lodges cómodos y/o incluso sitios de glamping a lo largo del camino, lo que esta experiencia en una mucho más flexible en comparación con los tradicionales viajes del Camino Inca.

Salkantay, Peru
Salkantay, Peru

Lares

El Sendero Lares es una hermosa alternativa a la clásica caminata por el Camino Inca a Machu Picchu, ofreciendo una forma única de experimentar los Andes y la rica cultura local. Si bien el Camino Inca es mágico, a veces uno desea escapar de las multitudes, caminar a su propio ritmo y sumergirse en un viaje personal y transformador, y eso es precisamente lo que ofrece Lares.

Lo que hace a Lares realmente especial, en mi experiencia, son las comunidades andinas que se visitan en el camino. A mí, personalmente, me encantó ver a los lugareños trabajando en las fincas de los alrededores, cuidando sus llamas y alpacas, cocinando, tejiendo y simplemente viviendo su vida diaria. A veces incluso puedes participar, aprendiendo habilidades locales, compartiendo una comida o ayudando con pequeñas cosas. Experimentar todo esto de cerca, ver cómo se desarrolla la vida lejos de las rutas turísticas, es una experiencia muy gratificante y reveladora.

Esta caminata te lleva a través de altos pasos andinos. El punto más alto es el Paso Ipsaycocha, a unos 4.450 metros (14.600 pies) sobre el nivel del mar. Desde allí, el sendero desciende gradualmente a través de valles, ríos, terrazas de cultivo y pueblos tradicionales de la sierra. A lo largo del camino, alpacas y llamas pastan libremente, y realmente se percibe la vida en los Andes. El paisaje cambia a medida que desciendes, desde amplias llanuras altas hasta zonas más verdes más cercanas al Valle Sagrado.

Dependiendo de tu estilo, puedes alojarte en acogedores lodges o lugares de acampada a lo largo de la ruta. Y cuando llegues a Machu Picchu, tomarás un tren panorámico desde el Valle Sagrado.

Pueblo tradicional andino a lo largo del trekking de Lares
Caminata por Lares, Perú

Ausangate

El Camino Ausangate es, sin duda, una de mis caminatas favoritas en Perú. Es realmente desafiante debido a los cambios bruscos de temperatura y la gran altitud, que alcanza los 5.200 metros (17.060 pies) sobre el nivel del mar. En el camino, te encontrarás con comunidades andinas, principalmente criadores de alpacas y llamas y podrás presenciar un estilo de vida que prácticamente no ha cambiado a lo largo de las generaciones.

Los paisajes son de los más hermosos que he visto, con picos nevados, lagos glaciares de color turquesa y vastas llanuras que embellecen cada paso del recorrido. Caminar entre las alpacas—con ese aire fresco y mentolado que te llena los pulmones—se siente sumamente revitalizante, ¡casi como si ganaras diez años más de vida con cada paso! Es por eso que puedo afirmar con certeza que esta es una caminata que con gusto repetiría.

La ruta suele realizarse en espiral, comenzando y terminando cerca del pueblo de Tinki, ubicado en la carretera de Cusco a Puno. La vestimenta tradicional de los lugareños, especialmente sus coloridos chullos y ponchos, añade aún más magia a la experiencia. Cada etapa de esta caminata combina desafíos físicos, paisajes impresionantes y una profunda conexión con los altos Andes.

Una parte adicional verdaderamente inolvidable del viaje es experimentar la Montaña Arcoíris con sus vibrantes y surrealistas colores. Después, podrás relajarte en las aguas termales naturales, una experiencia realmente increíble, especialmente después de días de senderismo. ¡Es el lugar perfecto para desconectarte y disfrutar de todo lo que acabas de experimentar!

Choquequirao

La caminata Choquequirao se sintió completamente diferente a cualquier otra caminata que haya hecho en Perú (¡sí, incluyendo la del Camino Inca a Machu Picchu!). A diferencia de las caminatas de gran altitud, donde el desafío es el frío, el aire escaso o caminar entre alpacas y picos nevados, este viaje tiene un objetivo principal: llegar a una de las ciudadelas incas más impresionantes del país— un lugar cuya belleza rivaliza fácilmente con la de Machu Picchu.

Lo que hace a Choquequirao tan especial es que no es solo un mirador ni una “parada rápida”. La esencia de la caminata es cómo todo se construye a la perfección antes de llegar finalmente a la ciudad escondida de Choquequirao y explorarla a tu propio ritmo. De hecho, acampamos dentro del complejo arqueológico, que nos pareció absolutamente surrealista y mágico. Lo usamos como campamento base antes de salir a recorrer las terrazas, las plazas y todas las diferentes secciones.

Ten en cuenta: Choquequirao es enorme, mucho más grande de lo que la mayoría de la gente imagina, así que realmente necesitas más de un día para recorrerlo todo. La ciudadela se encuentra entre Abancay y Cusco, encaramada sobre el río Apurímac. Al igual que Machu Picchu, fue construida en la cima de una montaña, pero su arquitectura es completamente diferente. Aquí encontrarás edificios de dos pisos, terrazas de piedra pizarra, plataformas ceremoniales y una de las características más singulares—las famosas llamas de piedra blanca talladas sobre un largo muro de terraza.

A pesar de la dificultad del Camino Inca a Machu Picchu, llegar a Choquequirao no es fácil. El sendero es empinado y exigente en ambas direcciones y el calor del cañón puede hacer el viaje aún más duro. Pero la recompensa es extraordinaria. Para mí, Choquequirao no fue solo una caminata. Fue más bien un encuentro tranquilo y profundo con la historia, la naturaleza y una parte del Perú que aún se siente genuinamente intacta.

Choquequirao Peru
Choquequirao, Peru

¿Qué caminata es ideal para ti?

Perú está lleno de increíbles senderos antiguos, montañas impresionantes y vibrantes culturas locales, y cada recorrido tiene su propia historia. Ya sea que busques soledad, cultura, desafiantes pasos de montaña o simplemente una conexión tranquila con la naturaleza, hay una ruta en Cusco perfecta para cada gusto.

Optar por una alternativa al clásico Camino Inca desde Cusco no significa que te pierdas nada. De hecho, algunas de las caminatas ocultas pueden ser aún más gratificantes, ya que encontrarás menos gente, más sorpresas y esa increíble sensación de descubrir un lugar casi exclusivo para ti. Al final del día, la mejor caminata es la que te haga sentir bien, la que te emocione, te desafíe y se mantenga contigo mucho después de tu regreso a casa. En Perú, esa sensación nunca es difícil de encontrar... ¡solo necesitas dar el primer paso!

5 consejos prácticos para practicar senderismo en Perú

1. Aclimatarse de forma adecuada

La mayoría de las caminatas en Cusco superan los 3.000 metros (9.500 pies), así que definitivamente reserva al menos dos o tres días en la ciudad de la sierra antes de comenzar cualquier caminata. Mantente hidratado, come comidas ligeras y tómalo con calma para que tu cuerpo se adapte.

2. Empacar para todo tipo de clima

El clima de montaña en Perú puede cambiar en un instante. Lleva capas de ropa, una chaqueta abrigada, ropa o mochilas impermeables, protector solar y un sombrero. ¡Debes estar preparado y así tu caminata será mucho más cómoda!

3. Elegir el calzado adecuado

Es imprescindible llevar botas de senderismo resistentes con buen soporte para el tobillo. Si tus botas son nuevas, asegúrate de ablandarlas antes de tu viaje para evitar ampollas.

4. Respetar el sendero y las montañas.

Las montañas son sagradas para las comunidades locales y requieren tu respeto. Mantén los senderos limpios, sigue los caminos establecidos y procura no dejar rastro de tu visita.

5. Respetar a las comunidades locales

Pregunta siempre antes de tomar fotos e intenta apoyar a las familias locales comprando artesanías o refrigerios. Recuerda que tu visita contribuye a su sustento y a la preservación de su cultura.

Por qué valen la pena las alternativas en Perú al Camino Inca a Machu Picchu

Ya sea que estés conquistando Salkantay, sumergiéndote en las aguas termales de Lares, probando tus límites en Ausangate o recorriendo antiguos caminos de piedra hacia la ciudadela perdida de Choquequirao, Perú ofrece caminatas que se sienten personalizadas, exigentes y profundamente merecidas.

Estas rutas cambian las multitudes por la escala. Te ofrecen mañanas tranquilas, cielos inmensos y largas conversaciones con la mismísima Cordillera de los Andes. Cada sendero que cruzas y valle que desciendes te hace sentir como si estuvieras en profunda comunión con las montañas, en lugar de simplemente intentar llegar del punto A al punto B para obtener la gran recompensa.

Hay una magia particular al final de estos senderos. Regresas a ver, contemplas las crestas y las curvas cerradas que dejaste atrás y te das cuenta de que, de alguna manera casi imposible de explicar, el viaje ahora forma parte de tu propia geografía interior. Esa sensación de conexión con el entorno se quedará contigo mucho después de que hayas desempacado. Y aunque todo esto deje tus piernas adoloridas, tu corazón estará lleno y disfrutarás de la inconfundible y emocionante sensación de que Perú aún tiene más caminos por recorrer...